REPARAR TARIMA FLOTANTE

REPARANDO NUESTRA TARIMA FLOTANTE

Como hemos comentado en entradas anteriores, hoy en día está muy de moda poner tarima flotante en casa. Es una solución que aporta calidez, relativamente económica y que estéticamente es muy vistosa para nuestra casa de madera. Sin embargo, existen algunos “peros” que debemos conocer y hacer frente. Uno de ellos es que tiene mayor facilidad para dañarse y estropearse que un suelo cerámico.

En la entrada de hoy expondremos los diferentes tipos de daños que puede sufrir este tipo de suelo. Además, añadiremos consejos de cómo proceder para repararlo nosotros mismos.

ARAÑAZOS Y GOLPES

En un suelo laminado no podemos lijar y barnizar como se hace en la madera natural. En este caso, debemos buscar la manera de rellenar el hueco ocasionado y disimularlo. Para ello, recomendamos 2 opciones:

        Utilizar un rotulador. Quizá a mucha gente le parezca una solución “cutre” y que, después de fregar el suelo un par de veces, la tinta desaparezca y vuelva a aparecer el problema. Y llevan toda la razón. Se trata de una solución rápida con la que salir del paso y poder disimular un arañazo.

        La mejor opción es usar una masilla específica con la que rellenar la grieta. Existen kits de reparación de suelos que incluyen masillas de diferentes tonalidades para que podamos encontrar el que más se parezca a nuestro suelo.

MANCHAS

Las manchas en el suelo son muy frecuentes y, como podemos imaginar, en los suelos laminados pasa lo mismo. Sin embargo, la tarima es muy fácil de limpiar ya que su superficie no es porosa. En el caso de que la mancha sea de pintura o alguna sustancia persistente, debemos usar un trapo empapado en acetona y frotar cuidadosamente hasta hacerla desaparecer.

SEPARACIÓN DE JUNTAS

Otro problema que podemos encontrar en los suelos laminados es que las juntas se separan entre sí. Este sería resultado de una mala instalación del suelo o a que exista variaciones de humedad fuera de lo normal.

Si las juntas abiertas son pocas, la solución podríamos encontrarla en utilizar una ventosa, pegándola a la lama dañada. Posteriormente, con un martillo, golpeamos en el sentido que queramos unir las piezas.

En el caso de que el problema afecte a muchas juntas, recomendamos acudir a un experto para que nos ofrezca la mejor solución.

Por |2020-09-29T12:33:20+00:00septiembre 29th, 2020|Casas de madera|Sin comentarios

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