MADERA PARA EXTERIOR

MADERA PARA EXTERIOR

Las casas de madera suelen ser bastante atractivas, pero siempre nos puede quedar la duda de la durabilidad del material ante las inclemencias meteorológicas. No es lo mismo que una pieza de madera esté en el interior de la vivienda que en el exterior. Deberá ser capaz de soportar ciertas condiciones. Esta capacidad de resistencia puede ser conseguida a través de un tratamiento o puede ser “innata” de la madera. Cuando decimos “innata”, nos referimos a que existen maderas más resistentes que otras.

En la entrada de hoy comentaremos cuales son los tipos de maderas más usados para elementos de exterior. Por otra parte, hablaremos sobre diferentes tratamientos para aumentar la resistencia de la madera.

TIPOS DE MADERA APTAS PARA EXTERIOR

A continuación, enumeramos los 5 tipos de madera más usados para exterior.

        Madera de Teca. De este tipo de madera ya hemos hablado en entradas anteriores. Posee unas grandes cualidades de resistencia por lo que es muy apta para tarimas o mobiliario de exterior. Se ha utilizado incluso en la fabricación de barcos.

        Madera de Iroko. Es parecida a la teca, pero tiene un color más amarillento. Proviene de África y su característica principal es que no es afectada por hongos e insectos.

        Madera de Cumaru. También se parece a la teca, pero en este caso el color es más rojizo. Proviene principalmente de Brasil. Se caracteriza por tener un comportamiento ante el fuego similar al hormigón o acero.

        Madera de Ipé. Proviene de América del Sur y tiene un buen comportamiento ante el fuego. Se caracteriza por su densidad y dureza y es utilizada para la tarima exterior.

        Madera de Cedro. Este tipo de madera es más ligera, pero es realmente resistente a la humedad y a los insectos.

TRATAMIENTOS PARA MADERA DE EXTERIOR

Como hemos comentado, se pueden aplicar diferentes tratamientos a la madera para que sea más resistente. A continuación, se describen algunos de ellos:

        Autoclave: este proceso se basa en secar la madera en vacío y aplicar sales de cobre sobre la superficie.

        Termotratamiento: en este caso se aplica calor sobre la madera en ausencia de oxígeno. Se altera su composición química y sus propiedades de resistencia mejoran.

        Carbonización: de este tratamiento ya hemos hablado anteriormente. Consiste en “quemar” la capa superficial de la madera y posteriormente limpiarla.

        Madera acetilada. Este proceso aplica un tratamiento químico (sin biocidas) que afecta a los grupos hidroxilo de la madera. Esto hace que mejoren las propiedades naturales de la madera.

Por |2020-10-23T18:05:59+00:00octubre 23rd, 2020|materiales|Sin comentarios

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